México debe reforzar sus lazos de hermandad, económicos y políticos con los países de América Latina, en particular con Ecuador, en el marco de la Toma de Mando Presidencial de Rafael Correa, planteó la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna.
“Desde el punto de vista internacional, el triunfo de Rafael Correa representa el afianzamiento de la tendencia de los gobiernos progresistas que han logrado reelegirse en Brasil, Argentina, Uruguay, Venezuela y Nicaragua, con ello se configura el fortalecimiento de los procesos de integración regionales con tendencias progresistas muy delimitadas como el ALBA, la UNASUR y la CELAC”, añadió.
Al acudir a la Toma de Mando Presidencial de Rafael Correa, la secretaria de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado consideró que el triunfo de Correa representa la estabilidad para Ecuador, un país que ha tenido profundas crisis políticas en las que varios gobiernos corruptos y entreguistas han sido derrocados por la movilización social.
“Es la primera vez en más de tres décadas, que un presidente conserva altos niveles de popularidad al final de su mandato, cerca del 84 por ciento y es reelecto con un amplio margen, con casi el 60 por ciento de los votos. Su triunfo representa la continuidad de las políticas progresistas que han demostrado ser el camino para lograr un crecimiento sostenido y una estabilidad duradera en materia económica, política y social”, subrayó.
En su calidad de Presidenta del Comité de Coordinación de Mujeres Parlamentarias, la senado ra Padierna buscará estrechar los lazos de amistad y políticos con sus homólogas de Ecuador, ya que por vez primera en la historia de esta nación y de los parlamentos latinoamericanos y caribeños, tres mujeres: Gabriela Rivadeneira, Rosana Alvarado y Marcela Aguiñaga, dirigirán al Poder Legislativo.
“Es el momento de impulsar desde cada Parlamento las acciones adoptadas en la Agenda de Parlamentos sensibles al Género, donde expresamente se acredita que las mujeres, mayoritariamente, son los motores del cambio en términos de igualdad de género. De ahí la importancia de la responsabilidad que las Parlamentarias han adquirido en aras de que, sus puntos de vista sean de vital contribución para el cumplimiento de los objetivos de igualdad, desarrollo y paz”, concluyó.